Departamento de Luthería
Buenos Aires 768
CP. 4000 – San Miguel de Tucumán

Reseña Histórica del Departamento de Luthería

La Escuela de Luthería fue fundada en 1948 por el prestigioso luthier florentino Alfredo Delungo, convocado por el entonces director de la Orquesta Sinfónica de la U.N.T, Ricardo Chilario, para hacerse cargo de la conservación y restauración de los instrumentos pertenecientes a la misma.

El entonces Vicerector Parpagnoli, promueve y favorece la llegada del maestro a nuestra provincia.

El Maestro Delungo era visitado habitualmente por los que serían sus primeros discípulos: Fernando Silva y Hugo Caram, quienes contemplaban con admiración su arduo trabajo. Movilizado por la inquietud de aprender su arte que mostraban aquellos entusiastas visitantes, gestiona, ante las autoridades competentes, la creación del Taller Escuela de Luthería, que se constituye como tal en el año 1949.

Durante la dirección del Maestro Delungo, la Escuela alcanza gran prestigio, siendo la única institución oficial que enseña el arte de la luthería en Latinoamérica. La producción de instrumentos conserva la delicadeza y elegancia de las líneas, la transparencia y calidad del sonido, que sólo es posible lograr respetando la tradición en la construcción que se mantiene desde el siglo XVIII.

Al retirarse el Maestro Delungo lo sucede como Director el Maestro Fernando Ramón Silva, primer egresado de la Escuela, que con su virtud natural y su trabajo abnegado formó generaciones de luthiers que mantuvieron viva la tradición.

Tras el temprano deceso de Fernando Silva, el director electo resulta ser el Maestro Facundo Antonio Leiva, discípulo directo del Maestro Delungo, quien continúa hasta la fecha a cargo del recientemente creado Departamento de Luthería.

El Curso de Luthería que se dicta en la Faculta de Artes de la Universidad Nacional de Tucumán es único en la Argentina y en toda Sudamérica a nivel institucional, por lo completo de su Plan de Estudios, ya que abarca los instrumentos de cuerdas más importantes de orquesta.

La palabra Luthería proviene del vocablo francés “luth”, que significa laúd, como se los llamaba antiguamente a los constructores de estos instrumentos y de los de cuerda en general, o sea que la Luthería se refiere específicamente a los cordófonos compuestos y no a cualquier instrumento como piano, bombo, instrumentos de viento, etc.

En consecuencia, podemos decir que “la Luthería es el arte de construir instrumentos de cuerda, específicamente cordófonos compuestos, instrumentos que tienen la caja de resonancia con la prolongación de un mango o mástil, no incluyéndose los cordófonos simples, instrumentos de cuerda con caja pero que no tienen mango, como por ejemplo, el Arpa”.