Antecedentes Históricos

Cuando en 1908, el Dr. Juan B. Terán presentó ante la Legislatura el proyecto de ley de la creación de la Universidad de Tucumán, estaba ya presente la preocupación por la educación artística.

El proyecto contempló la creación de cuatro departamentos: el de Letras y Ciencias Sociales, la Sección Pedagógica, la Sección de Estudios Comerciales y Lenguas Vivas y la Sección de Bellas Artes. En 1912, el Senado y la Cámara de Diputados de la Provincia sancionaron con carácter de ley la creación de la Universidad de Tucumán, y la Sección de Bellas Artes integró uno de los Departamentos previstos por la institución.

Esta Universidad nació a partir de elementos existentes en el medio.

En 1909, la provincia creó la Escuela de Bellas Artes, que luego pasó a depender del organismo universitario.

El Consejo Superior de la Universidad de Tucumán, en la sesión del 27 de noviembre de 1913, aconseja “que habrá que dar desarrollo a los cursos actuales de pintura y escultura, hasta formar una escuela completa , que en lo que a pintura se refiere parece tener en esta Provincia un taller especialmente indicado por la propia naturaleza”.

 

La inauguración de la Universidad de Tucumán, se concretó el 25 de mayo de 1914, siendo presidente de la República el Dr. Roque Sáenz Peña y gobernador de la Provincia el Dr. Ernesto E. Padilla.

En esa ocasión, el Rector Dr. Juan B. Terán expresó con respecto a la institución que se creaba, los siguientes conceptos: 

“Busca ser un instrumento de equilibrio a favor de la región norte argentina, señalando rumbos económicos, avivando fuentes de riqueza, reteniendo su juventud, que es el tesoro que pierde todos los días, centuplicando por la irradiación del aula el sentimiento de sus necesidades prácticas y su fe en el porvenir”.

A los pocos años de fundada la Universidad de Tucumán, en 1916, se instaló el Museo de Bellas Artes y se organizó un Curso Superior de Pintura, libre y con carácter de extensión.

En 1917 empezó a funcionar la Escuela de Dibujo y Artes, que en 1918 pasaría a denominarse Escuela de Dibujo, Pintura y Plástica.

El Profesor Atilio Terragni será su calificado director.

La Escuela o Academia de Bellas Artes, como también se la denominó, contrató a maestros de reconocido prestigio en el país en ese momento, como Atilio Terragni, Honorio Mossi, Juan Bautista Finocchiaro y otros que se incorporaron posteriormente, como Teófilo Castillo, Benjamín Nemirovsky, Renato Ventura Droghetti. Ellos formaron a la mayoría de los plásticos tucumanos de la primera mitad del Siglo XX y proyectaron hacia la comunidad el conocimiento y gusto por las actividades artísticas.

En el año 1921, el gobierno de la provincia transfiere la Universidad Provincial al Gobierno Nacional.

Se considera que “la nacionalización de la Universidad de Tucumán, traduce fielmente los anhelos del pueblo, del gobierno, de las autoridades de la misma, incorporándola así a los grandes centros culturales de la República, y satisfaciendo a la vez legítimas aspiraciones de las provincias del Norte que, por su situación geográfica y necesidades regionales, reclaman a justo título la fundación de una institución de esta naturaleza”.

Con esta medida, la Universidad Nacional de Tucumán, consolidará su proceso de crecimiento y afirmación en la región y de legitimación a nivel nacional.

Durante la gestión, como interventor de la Universidad Nacional de Tucumán, del Dr. Horacio Raúl Descole se crea la Facultad de Artes, el 9 de septiembre de 1946 por Res. 568-125-946.

Se organizó en cuatro secciones: Drama, Música, Diseño y Artes Manuales, designando como encargada ad-honorem de la organización a la Profesora Dorothy Evelyn Ling de Hernando, docente de música de la Escuela Vocacional Sarmiento.

La carrera se instrumentó en seis años de estudio, y cumplimentados los requisitos exigidos se obtenía el título de Licenciado en Artes, con la aclaración de su especialidad.

Con la creación de esta Facultad de Artes, la Universidad Nacional de Tucumán aspiraba “a realizar el ideal de una cultura integral y armónica”. Se proponía ofrecer a los alumnos “una educación estética que les inicie en el arte de vivir abriéndoles nuevos horizontes y campo de actividad creativa”.

Por resolución Nº 615-946, las autoridades de la Universidad Nacional de Tucumán dispusieron el cambio de denominación de Facultad de Artes por Instituto de Artes, incorporando una organización Departamental por Institutos. De acuerdo a esta nueva estructura, se constituye la Facultad de Ciencias Culturales y Artísticas que tendrá a su cargo varios Departamentos con sus correspondientes Institutos.

En esta circunstancia nos interesa en particular el Departamento de Artes integrado por los siguientes Institutos: de Artes, de Cinematografía, de Periodismo, dependiendo además de la Facultad de Artes: la Escuela Vocacional Sarmiento, la Escuela de Dibujo y Artes Aplicadas, el Conservatorio de Música y la Orquesta Sinfónica.

El Instituto de Artes, según describen los historiadores Celia Terán y Carlos Paolasso, “encauzará el quehacer artístico hacia un nivel docente de primera magnitud, convirtiéndose en el centro de estudios al que acudirán plásticos de todas las provincias y se transformará en foco de irradiación cultural fundamental a nivel regional e incluso nacional”.

Desde el 1 de enero de 1948, asume como delegado interventor de la Facultad de Ciencias Culturales y Artes, el profesor Guido Parpagnoli y el 3 de febrero del mismo año , designan rector de la Universidad Nacional de Tucumán al Dr. Horacio R. Descole. Estas dos personalidades dieron un impulso notable a las actividades artísticas generadas desde la Universidad, convocando a prestigiosas personalidades del mundo del arte nacional e internacional.

 

 

Taller de pintura, en la década de 1950, de la Escuela de Bellas Artes y Academia de Artes Decorativas e Industriales, hoy Escuela de Bellas Artes “Atilio Terragni”.

El Instituto de Artes a partir del 12 de mayo de 1948, por Resolución 363-140-948, pasará a denominarse Instituto Superior de Artes. El Profesor Guido Parpagnoli fue elegido Decano de la Facultad de Ciencias Culturales y Artes y Director del Instituto Superior de Artes, cargo que desempeñó hasta el 16 de enero de 1952.

El 15 de febrero de 1950, se aprobaron los planes presentados para la Licenciatura en Artes Plásticas. Esta Licenciatura comprende dos ciclos de estudio: a) un ciclo básico especializado y b) un ciclo aplicado que comprende tres años y materias como: Sistemas de Representación, Arquitectura, Anatomía, Historia del Arte, Estética, Decoración y 30 horas de práctica de taller.

Debido a la diversidad de las tareas docentes y técnicas correspondientes a las diversas secciones que integran el Instituto Superior de Artes, se debieron distribuir los talleres y despachos en distintos locales y acondicionar las instalaciones a cada especialidad. Los talleres de Pintura, Grabado, Encuadernación y Artes Gráficas ocuparon el edificio conocido como Ex Teatro Belgrano, en calle Las Heras 257 (hoy calle San Martín) y el Taller de Escultura en un local de la Av. Sarmiento 750. En la calle Balcarce 319 se establecieron las oficinas administrativas, el Taller de Luthería y una sala de música. La Orquesta Sinfónica realizó sus funciones en el Teatro Odeón.

El personal docente a cargo de las distintas secciones fue el siguiente: Lino Enea Spilimbergo como jefe de la Sección Pintura y profesor de ésta materia; Victor L. Rebuffo jefe de la Sección Grabado y profesor de la asignatura; Ernesto von Dohnanyi, jefe de la Sección Música; Pedro Zurro de la Fuente, jefe de la Sección Metalistería Artística; Julio A. Valladares, jefe de la Sección Encuadernación; Lorenzo Domínguez, jefe de la Sección Escultura y profesor de la materia; Carlos F. Cillario, director de la Orquesta Sinfónica; Eugenio Hirsch, ilustrador de la Sección Grabado; Medardo Pantoja y Luis A. Lobo de la Vega, instructores de la Sección Pintura; Mario Cognato instructur de la Sección Música y Carlos E. Veroff como ayudante de ésta sección.

Además se incorporaron al plantel docente: Pompeyo Audivert, Albino Fernández, Ramón Gómez Cornet, Ramón Fernández Larrinaga, Carlos de la Mota, Alfredo N. De Vicentis, Lajos Szalay, Marcos Laguarda, Juan Manuel García, Manuel Nieto García, Roberto Zahuer y al luthier Alfredo del Lungo.

El Instituto Superior de Artes, reconocido en su momento como una de las instituciones de formación artística más importantes del país, dejó profundas huellas en la región por la decidida participación de los protagonistas, por el interés despertado en un emprendimiento de excelencia académica con formas y contenidos nacionales. Además desarrollaron una intensa actividad de extensión cultural. Organizaron diversos actos artísticos de gran valor, con la intención de elevar el interés público por éstas manifestaciones, orientar el gusto y educar la sensibilidad del pueblo del norte argentino.

Por resolución 1278-951, del 5 de noviembre de 1951, el Rector Anacleto Tobar, establece que la organización departamental por Institutos quede sin efecto, y por lo tanto, las dependencias del Departamento de Artes y el Instituto Superior de Artes, integrante del mismo, pasaron a depender del Rectorado de la Universidad Nacional de Tucumán.

La Institución sufrió los avatares y vaivenes propios de la política universitaria. A partir de marzo de 1952, el Departamento de Artes se integra con el Instituto Cinematográfico, con la Escuela de Bellas Artes y de Artes Decorativas e Industriales. El Instituto Superior de Artes deja de llamarse de este modo pasando a ser el Instituto de Artes.

Desde el 6 de marzo de 1956 hasta el 1 de julio del mismo año, la Escuela de Bellas Artes y Artes Decorativas e Industriales pasaron a depender del Departamento de Artes y éste de la Facultad de Filosofía y Letras.

Al concluir este período retorna a depender del Rectorado de la Universidad. A partir del 31 de diciembre de 1962 se dispone la reestructuración del Departamento de Artes, integrando el mismo: la Escuela Universitaria de Artes Plásticas, la Escuela Universitaria de Artes Musicales, la Escuela de Bellas Artes y Artes Decorativas e Industriales, la Escuela de Música y el Taller Escuela de Luthería.

 La Universidad Nacional de Tucumán, por Resolución 1175-985 de fecha 1 de julio de 1985, durante la gestión del Rector Normalizador Ing. Eugenio F. Virla, solicita al Ministerio de Educación y Justicia de la Nación la creación de la Facultad de Artes, de acuerdo a la ley Nº 23.068.

Esta creación tiene como misión:

“Atender el desarrollo de las vocaciones artísticas, a su cultura y formación para que ellas al florecer, aporten al arte argentino un caudal serio”.

“Los egresados de estas carreras, configuran artistas o profesionales integrales con conocimientos específicos actualizados, altamente capacitados y compenetrados con el desarrollo de un lenguaje que les permita transmitir las ideas y los sentimientos personales y de la sociedad, e incidir de esta manera en el desarrollo cultural de la región donde actúan”.